08 febrero 2008

El Coela en Berlín

Hola coelamigos!
Esta invitación merece una aclaración.
Sabemos, por esas cuestiones de saber popular cientificoide, que un año equivale al tiempo que emplea la tierra para dar una vuelta alrededor del sol, lo cual, según mediciones que ninguno de nosotros se permite objetar porque de alguna manera nos chupan un huevo, equivale a 365 días y un cuarto, que sería 365 días (cada uno de los cuales representa una geocéntrica vuelta de la tierra sobre su eje) más 6 horas.
No se pudo redondear, mierdacarajo.
Cuatro mil años por lo menos de babilonios, asiriocaldeos, blanca curi, isaac newton, ptolomeo, horangel, galileo, galilei, e incluso menem el descubridor de la "estratota", no pudieron lograr ni con la ayuda de las líneas de nazca que el año sea, como en realidad lo es, una cosa exacta.
Para graficar tu saber, coelamigo, un par de preguntas que no podrás contestar sin entrar en contradicción:
1.- ¿Cuándos días tiene un año?
2.- ¿Cuántos días tiene 2008?
3.- ¿Es 2008 un año?
Las soluciones el próximo 29 de febrero en Berlín (Pasaje Zabala 1128 -entre Mitre y Sarmiento, bolú - Rosario) a las 23 hora Cristina, 23 hora horangel, no está muy claro, pero termina temprano para seguir la joda después abajo. O sea a las 23 más o menos. Eso sí, hay aire acondicionado. Y las exquisiteces que El Regreso del Coelacanto preparará para la ocasión, sólo posible cada cuatro años!
Y ahora sí, la data esclarecedora
viernes 29 de febrero - 23 hs
EL REGRESO DEL COELACANTO EN BERLIN
Pasaje Zabala 1128 - Rosario
anticipadas limitadas con descuento en Music Shop (Sarmiento 780)
más información en www.coelacanto.com.ar

El Regreso del Coelacanto se formó en 1991 en Rosario y, luego de varios años indispensables para que sus integrantes aprendieran a tocar, fue encontrando su molde basado en una formación rockera contundente que aborda ritmos y melodías no siempre convencionales para el género, a través de un sonido bastante personal anclado en el uso de instrumentos como violín, acordeón o mandolina combinados con muchas voces y bastante potencia. Este plan estético gira cada vez más en torno a las canciones como punto de partida.

Andrés Abramowski – voz, guitarra acústica y eléctrica, mandolina
Federico Alabern – guitarras y voces
Luciano Degaetano – voz, armónica, tin whistle, instrumentos caseros
Mariano Obaid – batería
Nahuel Marquet – acordeón, teclados, piano
Maximiliano Natalutti – violín, mandolina
Lisandro Sague - bajo

Bailen Giles, es el tercer disco del Coela, fue registrado en los estudios Del Abasto al Pasto, Blue Room y Palmo Records con producción artística de Pablito Romero (Arbol) y tiene 12 canciones nuevas de la banda. Se trata de una producción independiente del sello fantasma porquesemecanta records.
En Rosario lo podés conseguir en tu disquería amiga. Si Rosario te queda muy lejos podés encargarlo en
www.coelacanto.com.ar y te lo envíamos a un precio razonable.
Pero si no querés relacionarte con nosotros de esa vil manera, lo podés encargar en

www.rosariorock.com

www.labelrecord.com

www.soyrock.com

* Si no te interesa el arte de tapa y de paso colaborar con una banda que todavía ve en los discos un formato para disfrutar de la música más interesante que el rinstouns, no dejés de bajártelo por ahí en la web (eso sí, buscalo vos)



15 noviembre 2007

El Coela despide el año en el Galpón!!!

sábado 24 de noviembre - 21.30
EL REGRESO DEL COELACANTO
Galpón 11 - Sargento Cabral y el Río (Rosario)
Invitados especiales desde Buenos Aires:
Semilla
La Manzana Cromática
anticipadas a $ 10.-
en Music Shop (Sarmiento 780) y Amadeus (Córdoba 1369 local 9)

* más información sobre Semilla en http://www.semilla.info/
* más información sobre La Manzana Cromática en
http://www.elacople.com/bandas_ver.php?id_banda=2181

27 octubre 2007

Nuevo blog

Hola Coelamigos: seguimos implementando cambios en el sitio web del Coela. Ahora las notas estaran en Coelapress. Nos vemos en algún lau

15 septiembre 2007

El Coela festeja la badfucked primavera!!

El Regreso del Coelacanto participará de un tremendo festival el próximo viernes 21, ocasión en la cual aprovecharemos junto con el público presente para darle la bienvenida a una nueva temporada de primavera floreciente y bailarina. El multitudinario show contará con la presencia de Los Vándalos, Coki & The Killers Burritos, Degrade, Carmina Burana, Zona 84, Asphix, Alegre No Tanto, Dubbies, Rosario Smowing, Jimi Caiga, Fluido, Los Sucesores de la Bestia, Massacre y muchos más (incluso dicen que va a estar Eber Ludueña, pero tal vez tengamos suerte...)El festival lleva por nombre Sport 78 Match Rock y será en los Galpones de Cultura, de Sargento Cabral y el río, a partir de las 11. El horario de la grilla, siempre sujeta a modificaciones, indica que el Coela se presentará en el escenario 1 (al aire libre) a las 15. Y, por supuesto, lo que más le interesa a la monada: la entrada es GRATAROLA!
Más información sobre esta fecha en www.rosariorock.com

13 septiembre 2007

Ese asunto de los permisos

La Unión de Músicos Independientes (UMI) fundamentó su pedido de inconstitucionalidad para las normas dictadas tras Cromañón. El gobierno defendió su postura: habrá sentencia en dos meses.

Por Cristian Vitale (Página/12)

El rock llegó a Tribunales. No como demandado sino como demandante. Ayer, Diego Boris, presidente de la Unión de Músicos Independientes, y Esteban Agatiello, abogado, tecladista de Richter e integrante de la asociación civil, se sentaron frente a los cinco integrantes del máximo tribunal de la ciudad, sin titubeos ni vaguedades. Refrendaron el pedido de inconstitucionalidad, iniciado mediante una demanda al gobierno porteño en febrero, de una serie de normas que atentan contra la música en vivo. En especial, la que obliga –solo a los músicos– a contar con un permiso especial para tocar. “No podemos aceptar que se instale el concepto de que la música en vivo es peligrosa para la sociedad. Luego de la tragedia de Cromañón, todos comprendimos la locura que significaba encender una bengala en un lugar cerrado, lo peligroso de una mala señalización, lo perverso de una puerta de emergencia cerrada. Pero el Gobierno de la Ciudad legisló con el criterio de que el peligro es la actividad y no las condiciones en las que se desarrolla”, dijo Boris, en el momento más “político” de la audiencia pública, último paso legal antes de la sentencia, que se dictaría en unos dos meses.
Para sorpresa de todos, el guitarrista de La Tolva empuñó una criolla y tocó una canción llamada “Cuando el amor no se pone de acuerdo” frente a los jueces. Un gesto inesperado que fue directo al espíritu de la demanda. “Si esta actividad la hubiese desarrollado en el café de la esquina, ese lugar podría ser multado o clausurado. ¿Alguien de esta sala se sintió intimidado o inseguro, se alteró el orden o la seguridad? Por más que la interpretación no haya sido buena, creo que no”, señaló el músico. La apoderada del Gobierno María Cristina Mascialino y el abogado Víctor Zamenfelt pidieron el rechazo de la demanda. “La necesidad de contar con permisos especiales para la realización de espectáculos musicales no puede ser considerada absurda, porque cada actividad tiene su especificidad (...), mucho menos sostener que se esté atacando a la cultura o al arte”, expresó Zamenfelt, quien citó el “caso Konex” para desmitificar situaciones persecutorias. “El presidente del Konex se quejaba de situaciones así y presagiaba el cierre del Centro, pero lejos de suceder eso, el lugar creció en los últimos dos años. La demanda debe ser rechazada por la demasía que exterioriza; comienza con un rechazo terminal hacia todo tipo de reglamentación.”
El fiscal Luis Cevasco fue más categórico aún. “Nos encontramos ante una demanda declarativa de inconstitucionalidad que peca por demasía. Se trata de un planteo que pretende la total desregulación de una actividad. La acción declarativa, así planteada, resulta inconducente porque se pretende la anarquía normativa (...). El comportamiento en los recitales hoy hace que el Estado deba tener un determinado control, aunque esas condiciones de control puedan cambiar cuando las condiciones sociales lo permitan”, sostuvo. Agatiello fundamentó las razones que llevaron a la UMI a iniciar acciones, por una serie de normas –la mayoría post Cromañón– que considera arbitrarias y discriminatorias para la actividad. En especial, la obligación de pedir un permiso especial con quince días de anticipación o la norma que obliga a sociedades de fomento o asociaciones barriales a presentar un cronograma de actividades con doce meses de antelación.
“¿Acaso la música en vivo cambia las condiciones de higiene, seguridad, salubridad o de señalización?, ¿la actividad en sí es peligrosa o lo son las condiciones en que se desarrolla? ¿Qué es lo que vuelve peligroso un establecimiento?: ¿las condiciones en que se encuentre o que haya una persona que toque una guitarra? ¿La falta de música en vivo resulta sinónimo de seguridad? Absolutamente no. ¿Por qué un actor, un pintor o un cocinero pueden exponer su trabajo sin permiso y el músico no?”, preguntó Agatiello. “Todas estas normas –insistió– violan el principio de igualdad, de razonabilidad, de libertad económica. Y también el derecho de propiedad sobre una obra intelectual al impedir y/o restringir la facultad de ejecutar, representar o exponer en público las obras artísticas o el derecho a trabajar.” El 18 de abril, el máximo tribunal de justicia de la Ciudad –por tres votos contra dos– había considerado parcialmente admisible el reclamo de la UMI y hoy, en otro paso hacia el futuro, el objetivo de seguir modificando las condiciones en las que se hace música en vivo en Argentina continúa su curso.

2000-2007 www.pagina12.com.ar República Argentina Todos los Derechos Reservados
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-7607-2007-09-13.html


Otra nota relacionada sobre este tema se publicó en Clarin del jueves 13 de septiembre.
Pueden leerla clickeando acá
http://www.clarin.com/diario/2007/09/13/laciudad/h-04002.htm

22 agosto 2007

El Coela y La Zurda en Rosario!

EL REGRESO DEL COELACANTO
junto a LA ZURDA (BS AS)
Viernes 7 de septiembre - 22 Hs
CAFÉ DE LA FLOR (Mendoza 862 - Rosario)
Anticipadas limitadas con descuento a $10 en MUSIC SHOP (Sarmiento 780)

El Coela sigue la presentación de Bailen Giles. En esta oportunidad lo hará junto con LA ZURDA, una banda de Buenos Aires que visita por primera vez Rosario para mostrar su nuevo disco “PARA VIAJAR”, un verdadero mosaico de estilos e influencias musicales que confluyen en el estilo Zurda, esa mezcla multicultural de folk-rock y poesía, de introspección, luz y más luz. En “PARA VIAJAR” hay rock, folklore latinoamericano, rap, cumbia, melodías pop, pero hay, sobre todo, una actitud y una fuerza musical-espiritual que denuncian a una de las bandas de rock con más personalidad en todo el panorama latinoamericano. La banda liderada por la voz de Ema Yazurlo inició el trabajo de este disco en los últimos meses de 2006 en los estudios Panda grabando las bases. La tarea siguió en los estudios Del Cielito en los primeros meses del 2007 donde finalmente se realizó la mezcla. El trabajo de ingeniería de grabación y mezcla estuvo a cargo de Facundo Rodríguez, quien además supervisó el mastering realizado en Londres, U.K., por Neil S.
“PARA VIAJAR” sorprenderá por muchos motivos:
-Por la madurez de composición e interpretación de la banda.
–Por el nivel de producción, a cargo de la dupla Alfredo Toht & Pablo Guyot,
así como de la banda misma.
-Y sorprenderá incluso, por un arte increíblemente sencillo que remite al
multiculturalismo propuesto por la banda.
El disco, editado bajo el sello PIRCA RECORDS y con distribución de Universal,
estará en todas las disquerías del país
desde mediados de abril y contará con presentaciones para público y prensa el sábado

La Zurda:
Emmanuel Yazurlo - Voz, charango, trompeta y armónica
Juan Manuel Bruno - Guitarra, voz
Leonel Macaluse - Batería, Percusión y Sampler
Pablo Buron - Bajo

Más info en www.lazurda.net.

24 julio 2007

Letras de Bailen Giles

Para el que todavía no tiene Bailen Giles y quiere saber qué dicen las letras...


1. BAILEN GILES (Federico Alabern)

Abran cancha, el movimiento es poesía
y yo soy un huracán, un tornado,
un alma sola que busca compañía.
Escuchar y no hablar y chocarse un poquito
y saltar, imitando a los que lo hacen bien. Y copiar
Bailen giles, Bailen giles, Bailen giles
Soy la maceta que cuida la flor,
la raíz que sostiene el arbusto,
la moneda que no pierde valor.
La clavija ajusto, imagino que la cuerda soy yo
y en la pista soy luz y silencio
y enganche entre canción y canción.
Bailen giles, Bailen giles, Bailen giles
Bailen giles, Bailen giles, Bailen giles

2. CASITA (Federico Alabern)

Vamos a conocernos, saborearnos y olernos.
Te invito a tomar la leche, a la tarde, dame suerte.
Y si no sale algún tema, tengo tele, cable tengo
fotos patio y escalera…
¿Para qué parar? ¿Para qué parar?
Da para boludear si después hay amor.
No le hace si llueve o si hace calor.
Tengo toldo y pileta de natación.
Tengo trapos y agua fría, cubeteras y repasador…
¿Para qué parar? ¿Para qué parar?
Comémelo, el corazón comémelo
Paso faso, caramelo, destornillador.
Polca, rumba, chacarera y la calavera.
Pero ni te doy, porque vos sos la mitad,
ni su sombra parecés, a mí ya no me asustás…
¿Para qué parar? ¿Para qué parar?

3 .-VAMOS A LA MARCHA (Andrés Abramowski / Federico Alabern)

Vamos a la marcha, la marcha es la onda.
Vamos que va la tele. Regalamos nuestra bronca.
Vamos a la marcha, el pueblo está presente.
Vecinos protestando como pasa en la tele.
Mientras arriba se cagan de risa y todo sigue igual.
Cambian las leyes, cambian decretos y todo sigue igual.
Cambiar para no cambiar
Vamos a la marcha que viene un nuevo líder.
Refleja el sentimiento de la masa: él busca su tajada.
Yo cuidaba mi quintita y golpearon mi puertita.
Me acordé de pedir justicia cuando ya reinaba la injusticia.
Todos arriba cuidan su quintita y todo sigue igual
Cortan cabezas, cambian figuritas, todo sigue igual
Cambiar para no cambiar
Y por qué va a haber justicia para vos si en verdad la justicia no es ciega.
Ciego es el otario que la pide como vos una vez que lo alcanzó la mierda.

4 . TRES TIROS (Andrés Abramowski)


Mi papá creció cuando no se podía protestar.
Y un día sin querer creer terminó tirando papelitos en el mundial,
ilusionado con las vacaciones en Malvinas.
Y cada fin de año pone un sillón en el parque y mira los fuegos artificiales de la Municipalidad. Y la alegría viene de arriba y la realidad se paga todos los días.
Y al fin parece que el “no te metás” tuvo más éxito que el “nunca más”.
Tiro la piedra y escondo la mano. Tiro mi basura en la casa de al lado…
Lo que nunca pasa nunca pasa mientras nunca pase.
Y si nunca pasa nada, ¿por qué tiene que pasar hoy?
No pasa nada chabón, no entendés nada…No pasa nada si vuela una embajada…
Y ahora pedimos controles para nuestro descontrol que es hijo del rigor,
padre hijo de puta que no enseña nada sin castigar
y sin castigo no me quieren enseñar.
Y me educaron para ser culpable y no vivir una inocencia responsable
Tiro la piedra y escondo la mano. Tiro mi basura en la casa de al lado…
Ojos ciegos, plata dulce, oídos sordos, plata dulce. Plata dulce para sobornar al soberano mudo hasta que se acabe y salimos a reclamar nuestro derecho a volver a callar. Y en la democracia hay mucha plata dulce para pocos. Vemos por la tele como viaja Marley por el mundo. Y la tragedia está en otro canal esperando que terminen de editar.
Y en el cuarto oscuro voy a expresar mi egoísmo con total impunidad
Tiro la piedra y escondo la mano. Tiro mi basura en la casa de al lado…
Y qué? Y qué? Si el de al lado también lo hace.

5 . PASEANDO AL PERRO (Federico Alabern)

Paseando a mi perro en invierno, me mojo si llueve, si no chupo frío
Piso caca en el piso y puteo.
Pero el otario nunca va a enterarse: patas muy fuertes, cerebro vacío.
Y me arrastra como a un ciego…
Y en verano me calcino bajo los rayos del sol (por lo menos me bronceo).
Pero...mucha tierra en las ojotas, transpiro la cabeza y crece un río
debajo de mi sombrero.
A veces me salpica justo cuando va a mear al banco en el que estoy sentado
y después me tira tierra sólo para borrar el rastro de un San Bernardo
Cuando vuelve quiere comer enseguida, antes que nada,
y yo le contesto cansado: ya no llores mi perrito, no tengo hueso ni asado
ni alimento balanceado.

6. CHICOS (Andrés Abramowski)

Chicos con labios de boxeador salen por la noche.
Salen de los árboles, braga y garrote
a parar los coches ávidos de escotes.
Chicos con culo de cotillón escondiendo su piel.
Ponen plata sacan pelos con un láser
visten el señuelo con toda clase.
Chicos chi chi Chicos
chi chi chi chi chi chicos
chi chichi chicos
Guarda que son chicos!

Chicos con labios de boxeador se levantan y van.
Mal arregladas van a comprar el pan
como una tía que ya no espera más.
Señores con perfume y cupé manicura y champán.
Viven atentando contra la verdad, van
por un deseo que no pueden contar
Chicos…

Y cuando el sol se levanta alumbra sueños de felicidad:
chicos para amamantar. Y cuando viene la noche,
violento bocado de verdad; sueños que se duermen.
Ellos son lo que sueñan que son:
sacan lo que sobra de su carta natal,
venden remanentes al que quiera comprar…
Chicos chi chi chicos
Sueños que se duermen

7. MI LOMBRIZ (Maxi Natalutti)

Salgo a la calle el frío en la cara.
En los pies, la costumbre de caminar.
Llego al río, pregunto si hay pique.
Tengo una esperanza: a vos no quiero perderte
Mi lombriz se fue con una sardina.
Ella la trata, la trata mejor.
Tengo una esperanza: a vos no quiero perderte
Disculpame si te maltrato.
No te vayas, tengo que maltratarte.
Tengo que maltratarte, tengo que maltratarte,
Ni ahí te voy a dejar ir, si aparece una sardina que le guste mi lombriz
Si voy a pescar yo te clavo el anzuelo: agachate y conocelo
Te regenerás, te reproducís, de la tierra sos, casi no salís
Yo te maltraté y vos me dejás. Sos mal agradecida
Yo te hice carnada y vos te vas con la sardina

8. EL LADO CLARO (Federico Alabern)

Si no nos dimos cuenta que la soledad no es causa
sino consecuencia…
Y no es casualidad que en esa multitud me abrieras tus puertas
Y a medida que cambiaba el color del cielo,
para serte sincero, me gustaría haberte invitado primero
Sos mi lado bueno, mi mejor costado, mi mejor perfil,
mi armadura, mi lado claro
Atormentados por un especulador
que miente o no siente. Capaces de borrar
el espejismo vivido anteriormente.
Que en nuestro idioma hay palabras
que no significan nada si no las decís vos.
Soy el único que puede entenderte mi amor.
Sos mi lado bueno, mi mejor costado,
mi mejor perfil, mi armadura, mi lado claro
No quiero quedarme parado o perdido,
soy una indefensa víctima de cupido
Cada flecha que traspasó mi escudo me ha herido
Y son estas cicatrices, la de tus ojos grises:
un infierno divino, un tormento sagrado,
un grial en un cofre dorado.
Ya se va, el efecto se va: quiero saber cómo llegué acá

9. NENA (Andrés Abramowski)

Nena que vas por los huecos del salón
llamando la atención para un llamado de atención,
tus ojos dormidos descansan en los míos que
no pueden dejar de llenarme el alma.
Me sacaste el antifaz de celofán,
me pusiste el sombrero de jugar aventurero.
Vamos a caminar por el techo sin caer,
todo el tiempo despertando.
Fiesta insolente que avanza.
El tiempo celebra su misión:
contando amor en la balanza
Crecés como crece una canción
que avasallando el silencio va alumbrando
de a poco este camino que no sé adónde va
pero que no puedo abandonar.
Jugando tu historia te escapás
hacia una vida repleta de alegrías
que florecen entre tanto mal.
Todo el tiempo despertando.

10. NOLVIDES (Andrés Abramowski)

Te olvidaste de vos, te olvidaste de nosotros.
Te olvidaste sacar la basura antes de las ocho.
Mil veces te olvidaste de pasar a saludar.
Te olvidaste de anotar y te olvidaste de todo lo que no anotaste.
Te olvidaste de dar, te olvidaste de pedir,
te olvidaste de sentir el deseo de nunca olvidar.
Y ahora que viniste te olvidaste de decir
quién carajo sos: te olvidaste de que nadie se acuerda de vos.
Y no llorés más, la memoria se debe elegir y cuidarla después
Sentirla como sentís cuando al respirar no dejás de soñar
con tratar de vivir en un mundo mejor.
Te olvidaste del sol, te olvidaste del ozono,
te olvidaste de secarte el culo después de lavarte.
Tu vida se paspó como te paspaste vos
y no te olvides de pensar que si vos no pensás alguien lo hace por vos
Te olvidaste de querer, te olvidaste de creer.
Olvidaste querer creer que nadie te va a olvidar
Y no llorés más la memoria se debe elegir y cuidarla después
sentirla, como sentís cuando al respirar no dejás de soñar
con tratar de vivir en un mundo mejor
Pensá, que si no pensás alguien lo hace por vos.
La memoria se debe elegir.

11. OFICINA DIVERTIDA (Andrés Abramowski)

En nuestra oficina divertida desayunamos pizza y champán,
navegamos buscando lolitas, siempre hay un portal para llamar.
Y los martes a roscar (comisión)
Y los jueves a votar (quién da más?)
Y los viernes tengo franco, aunque a veces tengo que ir a cobrar.
Tengo una oficina divertida, me podés venir a visitar.
Así puedo zafar de la rutina de firmar proyectos y chatear.
Y en dos años diputado (nacional)
En alguna lista sábana (reciclar)
Total nadie se acuerda a la hora de votar
Mi nueva oficina es divertida, más que cuando era concejal.
Tengo una heladera para el whisky (puro) y un lindo sillón para fumar
Y en verano no hay sesiones (vacaciones !!!)
Y en invierno hay un receso (minivacaciones !!!)
Pero tu problema lo resuelvo igual con un Plan Trabajar

12. LOS TORTOLITOS (Federico Alabern)

Tengo que mejorar para verte a vos, para impresionar.
Para enamorar tengo que cambiar porque si hay amor puedo mejorar.
Pero con el amor no puedo comprarte algo pa’ comer.
Ni algo pa´vestir, ni algo pa’ fumar, ni una casa ni una cama
Hay algo que brilla en mí y ahora brilla en vos
Y hay luz cegadora en los dos
Cada vez que me acuerdo de la primera vez que te vi
se me para el corazón y mi piel siente un cosquilleo que va y viene.
Yo ya no sé si sos una bendición o una enfermedad
o el antídoto que puede curar o el veneno que me puede matar
Hay algo que brilla en mí y ahora brilla en vos
Y hay luz cegadora en los dos
Puedo cruzar un mar, volar un avión o viajar en tren
si es para verte a vos.
Quiero representar la belleza con una flor o una canción
y me acuerdo de vos.

30 junio 2007

Dónde conseguir BailenGiles...

BAILEN GILES, el tercer laburo discográfico de El Regreso del Coelacanto salió el 23 de abril y lentamente se va a poder ir consiguiendo en todos laus. El Coela pide paciencia a aquellos que todavía no lo pueden ir a buscar a una disquería pero está haciendo todo lo posible para arrimarlo a donde se pueda. Por ahora tenemos estos puntos de venta, que esperamos ir sumando.

ROSARIO

Music Shop - Sarmiento 780
Amadeus - Cordoba 1369 local 9
Utopía - Maipú 778
Otro Mundo - Córdoba 954 local 10
Donington - Sarmiento 920 - local 31
El Búho - Sarmiento 920 local 14
Alcohol - Mitre 876

EN LA WEB

Label Record - También está disponible "Esperando que caiga la pelota"
Soy Rock
Virtual Rec - Para escuchar o comprar nuestras canciones y ver videos

También podés ir escuchando algunas cosas de Bailen Giles en
MySpace - www.myspace.com/elregresodelcoelacanto
Purevolume - www.purevolume.com/elregresodelcoelacanto


Nos vemos en algún lau

15 junio 2007

EL basteish del Coela!

Si no estuviste en el show de presentación de Bailen Giles en Dixon, el 19 de mayo, por lo menos podemos mostrate el backstage del show. Fue un video que filmamos cuando terminó el show, antes de volver para los bises...

El video está subido a http://www.youtube.com/coelacanto, donde también podés ver los dos videoclips del coela.También estamos por subir otros videítos con algún show en vivo, los que más o menos suenen. Que los disfruten!!!

26 mayo 2007

Es música

Crónica del Polaco sobre la presentación oficial de Bailen Giles
en Willie Dixon (Rosario) el sábado 19 de mayo de 2007

Hay algo que se expresa de una manera muy extraña. Es como si hablara para adentro, con mucha fuerza, pero muy silenciosamente. Las esperas suelen jugarnos malas pasadas cuando cambian su disfraz de eternas y se ponen el de cuentas regresivas. Y habíamos esperado mucho, si uno lo piensa bien, demasiado, para volver a encarar la idea de un show nuestro con bastante más relevancia que los que solemos hacer. O al menos eso pensábamos de este show, al que lo preparamos como especial.
La espera más dificultosa, entre tantas, puede haber sido la que vivimos hasta que pudimos subir al escenario. Y con un sprint final de dos meses encargándonos, a la par de nuestros laburos particulares, de cuestiones musicales tanto como extramusicales, que el vestuario nuevo, que el video del backstage, que las anticipadas, que la distribución de discos, las notas, qué quién hace las luces, si encargamos un telón, viajes, los ensayos, mudanzas y todo eso, la hora y media de demora en el camarín se hizo larguísima (aunque no tanta como los últimos diez minutos…).
Uno sube al fin y no sabe para dónde mirar primero. ¿Hay mucha gente? ¿Las luces todo bien? ¿Y el monitoreo? ¿Hay baile? ¿Bailamos? Así, perdido, hay otras cosas que empiezan a tomar el timón. Y es eso que se expresa de manera muy extraña, y tal vez paradójica.





¿Y arriba qué? Con la cabeza supuestamente puesta en lo que pasa debajo del escenario, tratando de comunicarse con aquellos con quienes hay algo para compartir, descubro que no hay otra cosa que me motive más que tratar de hacer música de la mejor manera posible: con solvencia y corazón. Quiero transmitir claramente una buena letra en toda su dimensión, tratar de que ese acorde salga lindo, a tempo y ojalá que se escuche. Y, por suerte, parece que toda la banda está en ese plan.
Digo alguna boludez antes de presentar Big Ben, veo por el rabillo del ojo el Dixon se está empezando a llenar y no puedo pensar más que en cantar bien esa vieja canción remodelada que en los ensayos me salía a veces sí y a veces no. Debe haber 10, 20 o tal vez hasta 50 personas que pueden reconocer el tema, hace años que no lo tocamos. Pero lo más especial del momento, de estos tres minutos, es lo que me pasa por adentro mientras me siento ausente. ¿Dónde carajo estaré?
A veces no es fácil conectar con la música cuando uno está en el escenario. Es como si tocar en vivo tuviera un plus que debe conectarse cono lo que pasa abajo. Es cierto que en los últimos años los recitales se llenaron de rituales e intercambios de roles entre los que estaban arriba del escenario y los que estaban abajo. Esto no es nuevo, Los Beatles decidieron no tocar más en vivo porque no se escuchaban entre los alaridos de sus fans, tampoco pasa en todo tipo de música, pero lo cierto es que a veces pareciera que no alcanza con la música para dar un buen show de rock. ¿No será esta la paradoja?

La lista. Por ahí estábamos medio fríos y agotados cuando arrancamos con Marcha, pero de alguna manera nos despertó. Después hicimos Bailen Giles, debe haber salido potente, pero tal vez no tan sutil, un poco automática, y con algunos problemas para afinar las voces. Vas a caer es todo lo que es, ni más ni menos, y si Nena salió bien a algunos le habrá parecido que se habían tomado un Tranquinal.
En Big Ben la cosa empezó a cambiar. Ya estábamos más sueltos y con ganas de disfrutar lo que se venía. Música que pueda ser reciclada abajo como una excusa para armar un bailongo.
O no: música para escuchar, ¿por qué no?

Bienvenidos. La lista de temas me va llevando por el planeta que el Coela propone con su música. Ese espacio que nunca podemos definir con palabras y que siempre nos causó cierta confusión, desde el principio, incluso entre nosotros. Pero la música sola nos va llevando por caminos donde el reggae y el ska se van para el norte, miran de reojo al tex mex, pegan una vuelta por Europa y se traen algo punk medio celtoso, con falsas polcas, con temas de brass balcanics bands sin vientos, a veces latinoso, o con una oreja en Asia. Un planeta en el que cualquier cosa pueda pasar, nuestra forma de ver y sentir la música. No inventamos nada nuevo, pero a veces no queda claro de qué se trata esto. Y decir que es simplemente música, o decir simplemente que es música, pareciera quedarse corto.
Pero es música, como dice Naki antes de subir al escenario. ¿Y qué más queremos?

Otros planetas. Mientras tanto, abajo hay un montón de pibes y pibas de todas las edades bailando gran parte del show. Los más pendejos buscando cualquier excusa para hacer un pogo que, observo incrédulo, se transformó en un trencito (por dios). Los más veteranos mueven la patita. E incluso hay varios que devuelven con cuasianacrónicos pasos de baile la oscuridad que pretendemos pintar en El Lado Oscuro. Así se expresan.
Tal vez sean un montón de planetas propios que no necesitan de cuestiones ajenas a la música para ser felices un par de horas. O que por lo menos entienden todo lo que la música es capaz de dar cuando es tratada con cariño y respeto.
Después del show, y de pasar ese video con nuestras imágenes de backstage “desde los camarines de Dixie Wilson”, me va a quedar la duda de si le hicimos honor a nuestro pacto con nuestra música. Dudas que, con suerte, se irán despejando durante el camino.
Chas gracias a los que quieran compartir ese camino.

Y gracias a todos los que laburaron con nosotros para este show, desde el vestuario hasta la difusión, y nos ayudaron a enfocar en lo que más nos gusta hacer.

Nos vemos la próxima.

24 abril 2007

Ya apareció Bailen Giles

El tercer trabajo discográfico del Coela se editó en forma independiente y estamos comenzando con la distribución. Por el momento va a llegar a las disquerías de Rosario y ya se irán enterando a medida que lo podamos arrimar a otros lugares, tanto del mundo real como virtual. Bailen Giles tiene 12 temas propios y, como ya todos saben (a esta altura...), fue producido por Pablito Romero de Arbol. Entre sus innovaciones, más allá de varias mejoras técnicas que no vienen al caso (el Polaco fue a estudiar canto!), está el hecho de que el primer corte será... "el tema que le da el nombre al disco" (aplausos). Bromas aparte, en estos días (o meses...) podrán ir leyendo en Coelawebadas las reseñas acerca del disco, y también algunos relatos acerca del proceso y fotos de la gente que participó, y etc, etc, etc. Traten de comprarlo, que la grabación y la edición, que es muy bonita, nos salió más de dos huevos (perdimos la cuenta de cuántos...).
Nos vemos el sábado 19 de mayo en Willie Dixon, para la presentación. Los que se apuren pueden acceder a una promo limitada de entrada + disco a $25 exclusivamente en Music Shop (Sarmiento 780). Perdón a los que no son de Rosario, pero nuestra zona de influencia es muy acotada por el momento. Quienes quieran tener Bailen Giles y no vivan en Rosario city, pueden conseguirlo comunicándose a info@coelacanto.com.ar.


Bailen, nomás

14 abril 2007

Sobre un nuevo asesinato de parte del poder político

(Por si alguien todavía no lo leyó, aunque circuló ya bastante por la web)

El lector primario - Mex Urtizberea

Lo sabe un chico de cuatro años, de salita celeste, que ni siquiera sabe hablar correctamente. Lo sabe un chico de seis años, que ni siquiera sabe escribir. Lo sabe un chico de doce años, que desconoce todas las materias que le deparará el secundario. Lo sabe un adolescente de diecisiete años, aunque sea la edad de las confusiones, la edad en la que nada se sabe con certeza. Lo saben sus padres. Lo saben sus abuelos. Lo sabe el tutor o encargado. Lo saben los que no tienen estudios completos. Lo sabe el repetidor. Lo sabe el de mala conducta. Lo sabe el que falta siempre. Lo sabe el rateado. Lo sabe el bochado. Lo sabe hasta un analfabeto. No se le pega a un maestro. No se le puede pegar a un maestro. A los maestros no se les pega. Lo sabe un chico de cuatro años, de seis, de doce, de diecisiete, lo saben los repetidores, los de mala conducta, los analfabetos, los bochados, sus padres, sus abuelos, cualquiera lo sabe, pero no lo saben algunos gobernadores. Son unos burros. No saben lo más primario. Lo que saben es matar a un maestro. Lo que saben es tirarles granadas de gas lacrimógeno. Lo que saben es golpearlos con un palo. Lo que saben es dispararles balas de goma. A los maestros. A maestros. Lo que no saben es que se puede discutir con un maestro. Lo que no saben es que se puede estar en desacuerdo con lo que el maestro dice o hace. Lo que no saben es que un maestro puede tener razón o no tenerla. Pero no se le puede pegar a un maestro. No se le pega a un maestro. A los maestros no se les pega. Y no lo saben porque son unos burros. Y si no lo saben que lo aprendan. Y si les cuesta aprenderlo que lo aprendan igual. Y si no lo quieren aprender por las buenas, que lo aprendan por las malas. Que se vuelvan a sus casas y escriban mil veces en sus cuadernos lo que todo el mundo sabe menos ellos, que lo repitan como loros hasta que se les grabe, se les fije en la cabeza, lo reciten de memoria y no se lo olviden por el resto de su vida; ellos y los que los sucedan, ellos y los demás gobernadores, los de ahora, los del año próximo y los sucesores de los sucesores, que aprendan lo que saben los chicos de cuatro años, de seis, de doce, los adolescentes de diecisiete, los rateados, los bochados, los analfabetos, los repetidores, los padres, los abuelos, los tutores o encargados, con o sin estudios completos: Que no se le pega a un maestro. No se le puede pegar a un maestro. No debo pegarle a un maestro. A los maestros no se les pega. Sepan, conozcan, interpreten, subrayen, comprendan, resalten, razonen, interioricen, incorporen, adquieran, retengan este concepto, aunque les cueste porque siempre están distraídos, presten atención y métanselo en la cabeza: los maestros son sagrados.
Por Mex Urtizberea Para LA NACION

26 marzo 2007

"Callate pelado"

Minishow de Rock para niños en la Isla de los Inventos (Rosario) - 18/03/07
Crónica del Polaco


Mateo le dice al Teto “callate, pelado”. El nene ya debe tener 6 años y el Teto no sabe que se crió en Italia con El Regreso del Coelacanto como parte de la banda sonora del exilio económico de los padres. No obstante, el Teto debe estar lo suficientemente nervioso y distendido al mismo tiempo como para ignorar al pibito y seguir ordenando su tropa de minibailarines de 1 a 6 años. Estamos en el escenario de la Isla de los Inventos abriendo un show muy extraño, destinado a niños, pero con los padres, y también a padres con sus hijos.
Al borde del otoño, tipo 6 de la tarde, en ese galpón de la muni los pibes van de un lado para otro jugando en distintas estaciones, no me fijé mucho a ver qué hacían. Algunos pibes de la banda, sin embargo, son medio veteranos en esto: Huevo deja que Julia corretee mientras persigue los pasos de su Mateo, que recién tiene un año y dos meses, todavía no habla pero tampoco conoce el miedo; el Teto espera que venga Sarita. Mientras, van cayendo más padres rockeros, algunos también músicos, con sus crías. Y mientras alternamos saludos miramos la hora para ir al camarín, que es una oficina atrás del escenario.
Una vez arriba, un pibe que trabaja en el lugar nos presenta con una especie de reportaje en vivo sobre nuestros instrumentos menos rockeros como la mandolina, el violín y el acordeón. Y después arrancamos, entonces, con “un tema para los papis”, mientras Huevo empieza con su clase de música, ortografía e instrucción cívica entre tema y tema. Parece que el galpón rebota bastante, ¿alguien entenderá lo que dice “Tres tiros”?
Dos minutos y chirla más tarde, termina el primer tema del minishow de ¿tres?
Ahora una breve explicación para que se entienda el nuevo engendro de Huevo: “Barnito Mestre”, lo que sería una mezcla de dinosaurio Barney sin traje con Nito Mestre sin Charly García. La canción, que va a abrir una suite de música-de-películas-cartoons-mariaelenawalsh-etc, es una partecita de “Confesiones de Invierno” con la horrenda canción el dinosaurio Barney. Cuando está arrancando con la banda aparece el Teto, interrumpe todo y pide echar a Barney. Así empieza una versión machaquera de “Bob Esponja”, que deja paso a las melodías principales de los Simpson, el Inspector, Merrie Melodies y terminamos con una estrofa de “En el país de no me acuerdo” medio cruzada. Sale bien y todos aplauden, algunos tan extrañados como nosotros. Falta el último tema.
Entonces el Teto llama a los pibitos para avisarles que ahora vamos a jugar a que mientras la banda toca “Bailen Giles”, él baila y todos lo tienen que imitar. “Callate, pelado”, dice Mateo y yo lo escucho. Un minuto más tarde el pibito tiene la mirada fija en los movimientos del Teto. Está concentradísimo en copiar exactamente sus movimientos.
Los chicos bailan, los padres se cagan de risa y nosotros, tocamos como podemos, no es un marco muy habitual. De pronto, la excitación es superior a cualquier otro recital de rock. Hay adrenalina, pero sin histeria. Con todo lo bueno que uno tiene cuando recién empieza y después empieza a perder a lo largo del camino. Hasta que otra vez aparecen los pibes en la vida.
El tema termina pero no. El Teto _tan agitado como lo estaría yo, que debo pesar como 40 kilos más_ explica lo que viene ahora. Nosotros vamos a tocar y “ustedes”, los niños, tienen que echar al que siga tocando después de escuchar la orden de parar. Sería algo así como el juego de la silla, pero no. “Un, dos, tres, cua…bailen giles, bailen giles, bailen basta”. Todos cortamos. Los chicos no saben a quien rajar. Vamos de nuevo, “un, dos, tres, cua…”.
Como habíamos convenido, Maxi sigue tocando, entonces los pibes se abalanzan sobre el escenario: “El, él, él”, lo señalan, como si todo se tratara de un espectáculo para niños de verdad. Esto tiene olor a misión cumplida, a una difícil prueba superada. Somos una banda de rock, de alguna manera no estamos preparados para esto. Pero está buenísimo.

10 marzo 2007

Algo sobre Bailen Giles


(primera reseña del Polaco)


Cinco años debieron pasar para que El Regreso del Coelacanto editara un nuevo disco. Bailen Giles es el resultado de un proceso iniciado una noche de invierno de 2004, o tal vez antes, cuando Pablito Romero hizo una propuesta inesperada antes de compartir un show entre el Coela y Arbol en El Sótano, en Rosario. En esos primeros tiempos la banda cambió dos veces de bajista, no tenía temas nuevos y el segundo disco empezaba a quedar viejo (y cuánto le quedaba por envejecer).
Pablito participó en los temas a partir de la composición, que en rigor fue vivida por la banda como una descomposición. El disco que fue concibiendo todavía está siendo digerido por los integrantes, que ojalá podamos aprovechar las enseñanzas que se esconden detrás de su propia música.
El camino hacia la profundidad, puede que sea más corto que lo que creíamos, aunque habrá que cuidarse de no tomar atajos equivocados. Y a veces la brevedad es suficiente.
Humilde, la brevedad deja resquicios para que toda la música pueda aparecer: la personalidad, la forma de ver el mundo, la forma de escucharlo y la manera de reinterpretarlo. El Coela encontró un lugar para pararse donde todos podrán encontrarlo. Y puede dejar de jugar a las escondidas. Eso no podría haber sido posible, en este caso, sin Pablito contando 31 y multa todo el tiempo. Por suerte al final dijo "pica salva a todos".
En marzo la banda está terminando el arte de tapa y ultimando los detalles de fabricación para la edición independiente que será en abril, desde Rosario y hasta donde llegue.
Bailen Giles tiene 12 temas compuestos por el guitarrista Federico Alabern, el cantante Andrés Abramowski y el violinista Maxi Natalutti.

Track list

1. Bailen giles (Alabern)
2. Casita (Alabern)
3. Vamos a la marcha (Abramowski-Alabern)
4. Tres tiros (Abramowski)
5. Paseando al perro (Alabern)
6. Chicos (Abramowski)
7. Mi lombriz (Natalutti-Alabern)
8. El lado claro (Alabern)
9.Nena (Abramowski)
10. Nolvides (Abramowski)
11. Oficina divertida (Abramowski)
12. Los tortolitos (Alabern)



22 diciembre 2006

Menciones sí, premios otro día...



Este año el Coela no fue premiado con el Musi 2006 a la mejor (¿?) banda de rock de Rosario, que este año recayó merecidamente en Bulldog (felicitaciones muchachos!). Por como viene la mano, es cuestión de tiempo: el galardón podrá tocarle al Coela en los próximos 20 años. O no. ¿Cuál es la diferencia? Tampoco figuramos en los premios García 2006, lo cual es mucho más sensato. ¿Qué podrían premiar de nuestra escueta producción de este año? Esperamos el año que viene por lo menos merecernos una terna. No obstante, la entrega de los premios García fueron una hermosa fiesta que pudimos compartir con amigos de otras bandas a los que hacía tiempo no veíamos, en una hermosa noche al lado del río, con buenas bandas en vivo y dos participaciones exluyentes: Juan Pablo Mariño, un increíble bajista rosarino de no más de 20 años, y el Pupe Barberis (actualmente batero de Caburoblús) contando un irreproducible chiste de salón obligado por Juan de Cielo Razzo.Ojo, no por irnos con la panza llena nos teníamos que ir con las manos vacías: una bella estatuita como mención especial como para que la repisa tenga algo más que facturas y boletas por pagar. Muchas gracias Rogelio, Fernando, Mariano, Walter y toda la gente que laburó para que los músicos del rock de acá pasaran una buena noche.

Sí querés ver fotos y conocer quiénes fueron los chicos premiados podés entrar en RosarioRock.com. Lamentablemente, siempre hay idiotas que postean comentarios con olor a pedos sordos, pero también se los puede ignorar.

01 noviembre 2006

Ni la lluvia, ni el viento (Correa realmente Suena)

(crónica de Esteban Sisiani, del grupo organizador del festival)



A pesar de las advertencias del Weather Channel y del Servicio Meteorolólogico Nacional, el viento de la Patagonia se llevo todas las nubes a último momento. Un viento Revelde, acompañado de un raro pez llamado Coelacanto y dejaron ver en el cielo (y en el escenario) un Degradé de colores que quedará en la retina de toda la gente de la zona por unos años…. El pronóstico del tiempo se equivocó otra vez…
Si, señores… El 2º Festival Popular de Bandas "Correa Suena", organizado por el Centro Cultural "La Fábrica" se hizo… ¿Creías que se había suspendido? Bueno… Si es así te perdiste todo esto:
La banda que abrió el show fueron los locales Ness, que ensaya en la sala comunitaria del Centro Cultural "La Fábrica". 5 temas al hilo, donde se desplegaron con covers de Los Rodríguez, Andrés Calamaro y "No llorés por mí Argentina" de Serú Giran.
A media tarde y cuando la gente se empezaba a acercar subió al escenario La Viela, banda invitada de la localidad Salto Grande en su primera presentación en vivo.
Volvieron las bandas de Correa y les llegó el turno a Randax, cuando ya esta llegando la noche. Entre sus lista se destacaron "Yo, Caníbal", cover de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y "Paisano de Hurlingham" de Divididos
Continuaron desfilando las bandas locales y fue el turno de Contrabando, donde se mostraron con una muy buena versión eléctrica de "Pepe Lui" de Divididos, mas covers de Attaque 77 y "Perseguido" de Cielo Razzo.
Rondaban las 8 de la noche y subió al escenario la última banda de Correa, que le daría paso a las bandas invitadas de Rosario. "Doble Mecha" arrancó con "Ando Rodando" de Gustavo Santaolalla, siguieron con un tema propio: "Dónde estés" a la que le siguió un versión impresionante de "Génesis" de Vox Dei que dejó al público boquiabierto.
Doble Mecha continuó su set con "Plan B: anhelo de satisfacción" de Catupecu Machu. Luego sorprendieron con "Sin Fortuna", un hermoso blues de producción propia que se ganó los aplausos de las gente que ya estaba palpitando los shows de la bandas rosarinas. Llegó las despedida con "El Tren de las 16" de Pappo's Blues que hizo cantar a gran parte de la gente presente.
Ya con la noche sobre Correa y el escenario llegó la primera banda rosarina, "Degradé", subieron y desplegaron su arsenal de canciones que pasearon por sus tres discos: "Ratitas", "Agua" y "Arida". El público agradecido… Como no podía ser de otra manera los más aplaudidos fueron "Acuario" y la espectacular versión de "Los Dinosaurios".
Terminó el set de Degradé y saltaron al escenario los integrantes de "El Regreso de Coelacanto". Arrancaron con el disco "Seguí participando" y con el tema "El Sueño del utilero" y se ganaron al público… de entrada…
Siguieron con "Otro Gordo se fue" y "Chicos". Hicieron cantar a todo el público con "Te conozco de algún lau". Con "Bailen Giles" levantaron a la gente y las hicieron bailar hasta el final del show que se completó con "Tres tiros", "El Lado Claro"(?). Dedicaron "Padre de todos los sangüches" a los asadores que estaban cocinando los chorizos para hacer los choripanes.
Ya llegaba el final, pero todavía les quedaban temas… temazos… "Humillados frente a la hinchada" y "Di que sí" le dieron paso al, todavía inédito cover de Sumo, Crua-Chan. Un cierre espectacular con un tema espectacular que quedó en sonando en loa oídos de todos los que los escucharon esa noche.
Asi se le dio paso a la banda que iba a cerrar el 2º Festival Popular de Bandas "Correa Suena": Patagonia Revelde.
"Telarañas" abrió la puerta a una catarata de temas que dejaron a todos los presente con ganas de escuchar más. Siguieron con "EL Condor" y "Chacarera". El amor a primera vista de la gente con la banda se terminó de consolidar cuando sonó "1000 kilómetros".
Los coros dejaron prever que se venía "Caracas", con este tema quedo disipada toda duda, Patagonia Revelde se ganó a la gente de Correa y los de las localidades vecinas que estaban presentes.
El set continuó con "A Cada instante", "Canción Inútil" de Attaque 77, "Para bien o para mal" y "Patagonia Revelde".
La genial versión de "Sueño con serpientes" conquistó a los muchos amantes de Silvio Rodríguez que estaban en el festival. El penúltimo tema: "Como en casa", dio pié para el cierre con el tema que hoy esta rotando en todas la radios: "Mi Corazón", que levantó a toda la gente, hasta los que no se habían movido desde que llegaron.
Así fue el 2º Festival Popular de Bandas "Correa Suena". Más de 500 personas pasaron por el festival y se llevaron un recuerdo imborrable de un show y de bandas de muy buen nivel.
¿Te lo perdiste? No te preocupes… en 365 días hacemos otros... pero no aseguramos que este tan bueno como este…


Los destacados del "Correa Suena"

Piel de Gallina:
Los Dinosaurios por Degradé
Los inéditos (grabalos que no los hacen más):
Crua – Chan (Sumo) por El Regreso del Coelacanto y Canción Inútil (Attaque 77) por Patagonia Revelde.
El tema que levanto a todo el mundo:
Mi Corazón (Patagonia Revelde)
Lo "grosso":
Ninguna pelea
Las mejores Versiones:
Pepe Lui (Contrabando), Genesis (Doble Mecha).
Las gracias totales:
A todo el staff de "Patagonia Revelde"; de "El Regreso del Coelacanto" y "Degradé"; a Vicky de prensa de Patagonia por la difusión del festival; a Mario Luna de El Camote Records; a Doble Mecha, Contrabando, Randax y Ness de Correa; a La Viela de Salto Grande; a la gente; a los vecinos que nos bancaron hasta las 12 de la noche; a los comercios de Cañada de Gómez y Correa; a los medios de comunicación que nombraron o comentaron sobre el festival; a las personas que se acercaron a colaborar desinteresadamente con el Centro Cultural "La Fábrica"; a los cuerpos aguantar la presión y los nervios… a todos ellos y hasta los que le comentaron a algún amigo sobre el festival, muchas gracias.

Esteban Sisiani
Centro Cultural "La Fábrica"
Correa, Santa Fe


"Ciertos fuegos no se encienden frotando dos palillos"

Una hermosa noche sonó en Correa

(Crónica de El Polaco)


De repente parecíamos marcianos arriba del escenario ubicado en un cruce de calles en un pueblo que parecía fantasma, al menos de este lado de la vía. El festival transcurría asombrosamente bien, con ese gustito tan particular de las cosas hechas a pulmón, por amor al arte. Por ese amor que algún día nos llevó a tomar los instrumentos y tratar de hacer música, ese mismo amor que con los años parece flaquear a medida que uno va confundiendo mañas con profesionalismo.
Pero en el festival Correa Suena!, que hicieron unos chicos de esa localidad que está a unos 60 kilómetros de Rosario, no se podía pedir más. El sonido y las luces de El Camote que habían conseguido los pibes era óptimo, el escenario también. El marco de público era lo que se esperaba: mucha gente, un tanto tímida. Y la banda tenía la dosis de tranquilidad, miedo e incertidumbre justa para que el show termine saliendo digno de recordar por lo bueno.
Huevo recordaba, en la previa, mientras sonaban las bandas de Correa y cada tanto metían algunos covers que sonaban como en los discos, aquel extraño toque en una escuela de San Javier, cuando antes que nosotros tocaron unos pibes muy rockeros que hacían cumbia y otra banda de covers, que los shows con temas propios y desconocidos, como los nuestros, son difíciles de remar. Pero el aplauso que una hora después recibía Degrade daba la pauta de que la mayoría de la gente tenía los cuerpos quietos pero las orejas muy atentas. Y esa pauta implicaba que si se quedaban a ver nuestro show, que venía inmediatamente después, era porque les gustaba.
El escenario estaba ubicado en la bocacalle donde se cruza un bulevar y una calle que tiene paso a nivel. En una esquina estaba el tablado y en la otra el operador de sonido. Al lado del escenario estaba el Peludo operando monitores. Y en un semicírculo gigante se ubicaban unas 300 personas que dejaban un gran espacio en el medio. Muy grande como para soportar la tentación de hacer algo como para que se acercaran, quién sabe para qué, si se escuchaba bien en todos lados.
Antes de arrancar uno de los pibes que estaban en la organización nos presentó como “unos grosos que hacen una música increíble y que la tienen reclara o algo así”, esas frases que uno nunca parece dispuesto a refrendar, menos cuando está enchufando los instrumentos y seteando a las apuradas con todo sonando al mismo tiempo, y después repasando la afinación en el escenario porque al aire libre las cuerdas se tildan si uno las afinó en salón de la peña que quedaba a media cuadra. Además los grosos teníamos bastante minutos más todavía seteando los instrumentos. Y además teníamos que bajar del escenario para escuchar la arenga de Huevo. Arenga que en este caso no lo fue, porque Huevo dijo algo así como que a él no le interesa arengar sino alimentar el espíritu. En fin, de vuelta al escenario, había una frialdad que no daba ni para decir buenas noches. Entonces viene la primera demostración para todo el público de Correa de lo grosos que éramos en realidad: el Teto arranca con el Utilero y sopla la armónica. Pero no encuentra la nota. Antes de darse cuenta de que tenía las armónicas al revés –tiene que usar dos para tocar cinco notas porque una la tiene rota y no puede conseguir el repuesto desde hace un año-- siguió buscando la nota. Y no la encontró hasta que no dio vueltas las armónicas. Primer chiste, de la noche, atino a decir y pido aplausos, como en el show del encuentro de jóvenes en el que a Maxi no le sonaba el violín cuando ya el tema ya estaba haciendo saltar a la gentuza. Pero antes de pedir aplausos, aparece la nota y arranca el Utilero.


Es una noche muy linda y está todo bien. Nos viene bien tocar, sobre todo luego de algunas cosas que la semana anterior en Dixon nos habían dejado con gusto a poco. Aquel show había sido muy bueno en lo musical, incluso más allá de los errores, demasiado bueno. Pero algo nos había faltado y no sabíamos qué era ni adónde buscarlo. Tal vez teníamos las expectativas mal puestas, es decir, nada que ver con lo que tenemos ahora, donde las expectativas no molestan, casi ni existen.
En los shows suelen suceder cosas que impiden disfrutar el momento. Por ejemplo, cuando arranca el Utilero, me doy cuenta de que tengo un problema de monitoreo: me falta la guitarra de Huevo. Y mientras voy cantando, voy pensando: qué pasará cuando venga Te Conozco, por ejemplo, y no tenga referencia. Empiezo a pedirle al Peludo viola de Huevo en el monitor, mientras el Teto tira el segundo riff, y claro, cuando empieza El Gordo no tengo otra cosa que la viola de Huevo. Habrá que esperar el próximo hueco y empezar con las señas: primero busco con la mirada al Peludo, después señalo a Huevo con la cara, porque no puedo dejar de tocar, y cuando la mano derecha me lo permite señaló el monitor y hago una seña como para que lo baje. ¿Habrá entendido?, me pregunto, mientras canto. La viola baja, pero necesito menos. Ahora está todo bien y hago veinte veces la seña, como si no me lo hubiera entendido la primera vez.
Entonces ya se puede empezar con los “chistes”. No me acuerdo si el Teto dijo algo como para que la gente se acercara, sí recuerdo que ensayo una chanza con los 15 pibes que se habían arrimado al escenario y pido que formemos una figura geométrica para que desde el aire el dictador de Corea del Norte (es Kim Il Sung, creo, pero en ese momento no me acuerdo su nombre) “entienda que no queremos un conflicto nuclear”. Entonces suenan unos aplausos, como si hubiera dicho algo políticamente atinado o coherente con el contexto, cuando lo único que dije fue una boludez de ocasión para que nadie lo entendiera y yo pudiera sentirme más seguro para seguir cantando.
Entonces empiezan a verse caritas y gestos en algunas barritas, pibes que se acercan al escenario como si fuera toda una decisión. Como si la banda en ese momento fuera algo tan especial que no podían perdérselo, que los obligaba a salir de su rutina en la que, como nos habían dicho los organizadores, hacía muchos años que no había un escenario de rock tan grande en Correa.
Y de pronto estaba claro que sería un show muy especial, tanto arriba como abajo del escenario. Y de pronto hubo una apuesta cuando anunciamos que el próximo tema sería Bailen Giles: el grupo de “adeptos” se sienta masivamente en la calzada y hacen señas de que no piensan darse por aludidos. Eso no le importa mucho al Teto, que empieza sus automáticos y ridículos pasos de baile. No nos queda otra que bancarlo y bailamos, porque es lo que pide la canción, y a medida que avanza el tema empiezan a pararse algunos. Ya está claro que los giles estamos arriba del escenario y de pronto los chistes empiezan a ser reemplazados por recurrentes “gracias”. También ayuda el tablón de choris que juramos atacar ni bien nos bajemos. Y allá vamos, mientras el escenario ya es de Patagonia Revelde y, como no podía ser de otra manera, sigue la fiesta en Correa.
Muchas gracias chicos, nos vemos la próxima...


24 octubre 2006

La UMI intima al gobierno porteño

U.M.I. -- Unión de Musicos Independientes
www.umiargentina.com
011-4952-3654

Esta carta documento fue redactada por la U.M.I y enviada por Correo Argentino el martes 03/10/2006, y es el inicio de las acciones legales dirigidas al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (Gob.Bs.As.) y su nefasta actitud hacia los lugares donde se desarrolla música en vivo


"Ciudad autónoma de Buenos Aires, 03 de octubre de 2006
Sr. Jefe de Gobierno Jorge Telerman:

Me dirijo a Ud. en mi carácter de Presidente de la Unión de Músicos Independientes Asociación Civil que agrupa a más de 1500 solistas y conjuntos musicales, en virtud de la grave situación que padecemos, como músicos, ante la falta de espacios públicos y privados suficientes que se encuentren habilitados para realizar espectáculos de música en vivo y la actitud irrazonable de los organismos de control de no otorgar habilitaciones a aquellos espacios que reunen las condiciones requeridas, todo ello en perjuicio del libre ejercicio del derecho a trabajar que poseemos y que se encuentra amparado por el art. 14 de nuestra Constitución Nacional y por los tratados internacionales suscriptos por nuestro país (Declaración Universal de Derechos Humanos, Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, entre otros).
Atento la urgencia de lo expresado y el carácter alimentario de los ingresos surgidos del libre ejercicio del arte de la música en vivo, vengo por la presente a intimarlo para que en el plazo de diez días hábiles instrumente y ponga en funcionamiento las medidas necesarias a fin de garantizar el ejercicio del derecho constitucional indicado, haciendo reserva de iniciar las acciones judiciales pertinentes, incluyendo también las penales.

Sin otro particular, saludo a Ud atte.
Diego Boris Macciocco
Presidente de la U.M.I. (UNION DE MÚSICOS INDEPENDIENTES ASOCIACION CIVIL)
Personería Jurídica Nº 1.708.448/2002
Alsina Nº 2260 7º “B”, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tel: 011 - 4952 - 3654.

La UMI convoca a todos los afectados por este tema ( músicos, actores, productores, dueños de teatros y pubs, etc.) al Encuentro a desarrollarse el MARTES 31 DE OCTUBRE en la puerta de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Av. de Mayo 525 entre las 18 y las 21hs. donde además, habrá una mesa de U.M.I. recibiendo las denuncias no formales.

20 octubre 2006

Espectáculo solidario en el Galpón 11

Los chicos del grupo de trabajo comunitario Giros invitaron al coela a participar de esta actividad



Domingo 12 de noviembre, desde las 17.30
Galpón 11 (Sargento Cabral y el río)
El Regreso del Coelacanto
No es mi estilo
Telas, teatro, trapecio

Lo recaudado será derivado al desarrollo del Centro cultural comunitario Giros (grupo independiente rosarino organizado solidariamente)
Entradas anticipadas a $5 en Music Shop (sarmiento 780)



El domingo 12 de noviembre, desde las 17.30, se reúnen las bandas El Regreso del Coelacanto y No es mi estilo, en el espectáculo solidario organizado por Giros (Grupo Independiente Rosarino Organizado Solidariamente), en el Galpón 11, de Sargento Cabral y el río. La propuesta incluye también una performance de acrobacia e intervenciones teatrales, a beneficio de la agrupación antes mencionada. Lo recaudado será derivado al desarrollo del Centro cultural comunitario Giros en el barrio Nuevo Alberdi.
Desde hace dos años, y en el mencionado barrio (Distrito norte), el grupo integrado por estudiantes universitarios de distintas carreras, realiza su labor comunitaria con los chicos de la zona, por medio de una experiencia de educación no formal con distintos talleres culturales como periodismo y teatro con más de 50 chicos cada sábado. Allí también se desarrollan actividades como la de una escuelita de fútbol, taller de música y un taller de tejido al que concurren las familias del barrio.
La idea de este proyecto, que ya está en marcha, es consolidar al Centro como un espacio de convergencia de los vecinos del barrio donde a través de actividades culturales se generen vínculos basados en la solidaridad y la cooperación.
Giros entiende a la cultura como amalgama de los lazos sociales, y trabaja en ello, para que desde este espacio que se está construyendo surjan nuevas alternativas de organización, trabajo y proyectos colectivos.


Más información:
girosrosario@gmail.com
Antonio Salinas Presidente de Giros (0341) 156 – 531645
Ismael Torres coordinador del evento (0341) 155 – 482415
Juan Monteverde Dpto. Comunicación (0341) 156 – 5351218
Gracias por difundir este evento y por ayudarnos a concretar este proyecto!!
prensa: Luciana Sosa
(0341) 155 31 80 53
luchysosa@yahoo.com.ar

09 octubre 2006

El funeral de la flauta del Teto (crónica de la mezcla de "Bailen Giles")

escrita en primera persona por el Polaco

Nota de advertencia: esta crónica es bastante larga y puede ser tediosa. Se puede leer por partes o directamente omitirla. También puede resultar incomprensible. Es que, después de todo, se trata de una historia.














El Teto duerme tirado sobre el largo sillón en el que se alterna con Lisandro para dormir. Sergio, el asistente del estudio Panda que trabaja con nosotros en la mezcla de las doce canciones de “Bailen Giles”, anota todos los seteos que va haciendo Claudito en cada tema. Hoy es jueves y Pablito no vino, lo que implica que varias decisiones de lo que queda o no en las versiones finales para mezclar pasan por nosotros y Claudio.
A medida que pasan las horas de laburo (en total, ya van casi treinta) Claudio se apropiando cada vez más del disco, más seguro de lo que hace. Y de alguna manera nos había anticipado eso el martes, mientras almorzábamos en la esquina del estudio de la avenida Segurola al 1200, en un pequeño y tranquilo barrio porteño que se llama Floresta y que hasta entonces no conocíamos más que por el nombre. “El momento de la mezcla es mi momento”, había dicho sin alardear de nada, mientras nos sugería los familiares de milanesa que “salen como patada”.
En realidad la idea no era en ese momento comer, aunque tampoco nos sentíamos capaces de plantear otra idea. Había que hacer algo en los 40 minutos que demorarían bajar al rígido las versiones de los temas que Pablito había ajustado en su casa, como corolario a un laburo de dos años largos que había empezado una noche en el Sótano, en Rosario, en un show que el coela compartía con Arbol. Esa noche estábamos más preocupados por la despedida de Gustavo, que luego de 12 años en la banda se iba a cambiar su vida a España. Entonces ni podíamos imaginarnos de qué se trataría esta historia en la que este pibe, Pablito, uno de los cantantes de una banda que estaba buenísima y que eran de un lugar llamado Haedo nos produjera el disco. Y quién sabe qué se imaginaba Pablito cuando nos hizo esa propuesta que nosotros aceptamos instantáneamente.
La mezcla del disco era el corolario de los últimos dos años, más o menos, en los que habíamos experimentado por primera vez que alguien “de afuera” de la banda metiera mano en todo lo que hacíamos, incluso en nuestro otrora sagrado terreno de la composición. Dos años de discusiones con finales que se resolvían de un plumazo en torno a “lo que dijo Pablito”, más allá de que no siempre podíamos ponernos de acuerdo en torno a qué había dicho Pablito. Dos años que tuvieron sus momentos cumbres: el ensayo definitivo, en el segundo semestre de 2005, en una sala que José nos había conseguido en Buenos Aires, donde él se había ido a vivir un par de años antes y formado Cautiva con sus hermanos; los tres días que vivimos en diciembre de ese mismo año cuando fuimos a grabar las bases de los temas al estudio Del Abasto al Pasto donde, como si no bastara con los equipos que había, tuvimos la posibilidad de convivir en una quinta con pileta y asador durante tres días. Grabar y disfrutar, como si fuésemos músicos de verdad…

“Lo que dijo Pablito…”

Y la mezcla que empezamos hace dos días es otro momento cumbre. Llegamos el martes, tan cansados como excitados, y después de comer arrancamos. Pablito quiso empezar con Bailen Giles y le indicaba a Claudio lo que quería. La misión del coela en esta instancia estaba conformada por Lisandro, el Teto y yo, que obviamente no entendíamos un joraca. Mientras la gente de Las Pelotas se acomodaba en el estudio de arriba para empezar a grabar un nuevo disco, no podíamos entender cómo podría ser más grande ese estudio que este de abajo, adonde fuimos a parar nosotros. Mirábamos las máquinas y parecíamos cholulos que se habían ganado un pase de 10 minutos al camarín de los rolling, faltaba que le pidiéramos autógrafos al compresor por el que alguna vez había pasado la voz de Luca.
Pero pronto la realidad nos sacó de ese plan de admiración y nos dejó mirando la tele mientras Claudio y Sergio trataban de solucionar el primer problema del momento cumbre: la compu no quería arrancar, se mancaba, había que cambiar el sistema operativo, y las onerosas horas que estábamos pagando por nuestra incursión técnica en las ligas mayores del rock argentino nos estaban empezando a resultar demasiado caras para gastarlas mirando partidos de la Champions League por TyC Sports. Quedaba por lo menos, la posibilidad de hablar un rato al pedo con José, que se había venido en tren desde el Abasto para formar parte de la mezcla del coela en calidad de viejo amigo.
“Son cosas que pasan siempre el primer día”, nos avisaban Pablito, Sergio y Claudio sin perder la tranquilidad, al menos delante nuestro. Y cuando ya parecía que José se iba a tener que ir a laburar sin poder escuchar siquiera un tema, “Bailen Giles” sonó por primera vez casi completo.
Estaba claro que el laburo iba a ser muy duro y que iba a valer la pena, sobre todo mientras avanzaba la mezcla de “Nena”. “¿Este tema no tiene pandereta?”, preguntó Pablito y lo que para nosotros sonaba a un reclamo imposible de satisfacer fue resuelto por él mismo en dos minutos. Justo había llegado al estudio Martín, el batero de Arbol, para saludar y entonces Pablo mangueó una vieja pandereta arriba. Sergio conectó un mic y nuestro disco ya tenía otro músico invitado. Saludos y hasta mañana, eran casi las once de la noche y habíamos salido de Rosario a las 5 de la mañana.
Tan dormidos como excitados, todavía, agarramos el auto y fuimos a terminar la charla con José en Campamento Huno, el bar que puso su cuñado Toto a la vuelta del menemistamente reciclado mercado de Abasto. Mientras le entrábamos a empanadas y guiso de lentejas José nos contaba cómo había sido tocar en uno de los escenarios chicos del Pepsi Music y charlábamos como si lo natural de nuestras vidas fuera ser parte del rock argentino como aquellos músicos a los que habíamos admirado mientras crecíamos tan inocentes que no podíamos advertirlo.
El miércoles arrancamos a las dos de la tarde y Pablito propuso “Casita”, uno de los temas que más nos costó primero entender y luego hacer sonar, y, para mi gusto, de los mejores del disco. Una vez que Claudio tuvo todo listo, a Pablo le preocupó que en el último estribillo no pasaba “nada nuevo”, y empezó a buscar ideas dentro de los más de treinta laburos que hizo como productor. Le metió mano a los coros, sin miedo al más burdo cut and paiste, poniendo y sacando cosas bajo la premisa de que Casita tenía que ser aún más deforme que como la había concebido Huevo.
Ese día iba a ser largo porque el turno terminaba a las 2 de la mañana y yo no podía dejar de pensar en qué estado íbamos a viajar el Teto y yo para estar en Rosario el viernes a la mañana. Es que una de las claves de este momento cumbre, de esta semana mágica, era que el viernes teníamos un show bien garpado en el Encuentro de Jóvenes que se hacía en la ex Rural. Pero todavía quedaban por lo menos dos temas para mezclar antes de ir a dormir pocas horas y volver al estudio el jueves a las 10 de la mañana.
Para hacer “Chicos” bajamos la versión que había dejado armada Pablito. La bata sonó rápido –no antes de una hora—porque tenía varios puntos en común con la de “Casita”, o al menos eso creí cuando le dije a Claudio que encarara ese tema. Entonces empezó a laburar sobre las guitarras acústicas que yo había grabado en Rosario. Lisandro me preguntó si lo había grabado con mi viola o con la de Franco Mascotti, que había sido el operador de aquellas sesiones de mayo y junio, cuando alternábamos entre Blue Room y el estudio de Palmito Addario en Funes para grabar los overdubs de acordeones, violines, voces e invitados. “Sí, grabé con la guitarra de Franco”, le contesté, y el dato no quería decir nada para Claudio, que le seguía metiendo mano a los compresores. Estaba claro que, de alguna manera, nuestro laburo en el disco había terminado y ahora, en la mezcla, todo estaba otra vez en manos de otro. Por suerte.

El disco de Claudio

De la misma manera en la que ahora se está dando vuelta para preguntarme qué hacer con la flauta del Teto en “Nolvides”, ayer Claudio se dio vuelta y me propuso, con su solvente amabilidad, la posibilidad de extirpar la mandolina de la introducción de “Chicos”. Pablito se había tenido que ir antes de la sesión y sus indicaciones habían quedado plasmadas en la edición que había hecho del tema en su computadora. De nuestras grabaciones originales ya había limpiado una voz mía doblada en la parte del medio, algunas notas de la flauta del Teto, un trino de la mandolina en la parte del medio donde, en cambio, insertó unas frasesitas del acordeón que en realidad pertenecían al estribillo. Pero la mandolina de la intro estaba, aunque era cierto que molestaba un poquito. Sin embargo, antes de aplicar delete probamos de bajarla un poco y no estaba mal, porque tiraba algunos armónicos que le venían bien como colchón a la guitarra acústica y por ahí había alguna que otra notita aguda que milagrosamente encontraba un lugar feliz.
De pronto empezábamos a ver que Claudio subía y bajaba planos como si la canción fuese de él. Lisandro y el Teto alternaban –como ahora-- siestitas en el sillón y a mí no me quedaba otra cosa que hacer que sacarle estúpidas fotos. Faltaba que embadurnáramos con dentífrico al primer boludo que se durmiera, como si estuviéramos en el bondi a Bariloche. Estaba claro que los roles estaban perfectamente en su lugar: la mezcla era “el momento” de Claudio, como nos había adelantado antes de empezar, y así podíamos percibir con satisfacción que el disco también era suyo. Y nosotros no teníamos que hacer otra cosa que dedicarnos a cebar mates.
A eso de las 11 de la noche, Claudio dijo que fuéramos a comer, aunque él estaba más bien para dormir. Ya nos había dicho, cautelosamente, que cuatro días para mezclar doce temas era muy poco tiempo. Y hasta que no llegamos al estudio eso era algo que no nos quedaba muy claro, no por ansiedad sino por no tener la guita suficiente para pagar las horas necesarias. Claro que a esa altura ya habíamos reservado un día más en el estudio para ir a remezclar lo que hiciera falta. Pero ese día más también podría resultar escaso, así que, otra vez sentado en “nuestra” mesa redonda del bar de la esquina uno de los temas de conversación fue cómo hacíamos para descontar el tema que no habíamos alcanzado a mezclar el día anterior.
El reloj se acercaba peligrosamente hacia la medianoche mientras esperábamos lo más importante de la jornada. Rápidamente el tema de conversación viró hacia lo buenas estaban las milanesas con puré, aunque no pude dejar de anotarme para el día siguiente una ensalada parecida a la que se había pedido Sergio, para quien ese bar debe ser uno de los lugares donde más veces debe haber morfado desde que su trabajo en Panda le implica más horas en Floresta que en Quilmes. Con la panza llena salimos del bar y recorrimos los 15 metros que separan el estudio de la esquina. En ese breve trayecto Claudio confiesa que se estaba durmiendo mientras yo decía una boludez atrás de otra en nuestra mesa redonda.
Antes de ir a comer Claudio había preparado todo para empezar a mezclar “Tres tiros”. Totalmente renovado, no por haber morfado sino por haber parado de laburar una horita, empezó la mezcla del ska mientras Sergio nos mostraba en cinco minutos el estudio de arriba. Si alguien cree que es posible tocar el cielo con las manos, esa visita nos demostró que cuando uno llega al cielo en realidad no queda mucho que tocar. Rápido bajamos al estudio donde ya sonaba “Tres tiros”. Era buenísimo y, sobre todo, era de verdad.


Mi mejor perfil

El jueves bien temprano pasé a buscar a José por su casa, ahí cerca del Abasto, “donde empieza Almagro”, me explicó. Después de varias vueltas (en Buenos Aires no se observa la norma de que si una calle va para un lado, por la siguiente se circula en sentido contrario) pasamos a buscar al Teto y Lisandro por la casa de la hermana del Teto, en la calle Borges. Buscando Juan B. Justo para ir hacia el noroeste, coincidíamos en que falta poco para que Buenos Aires se convierta en un solo barrio llamado Palermo. Parece que las inmobiliarias porteñas no tienen otra forma de vender casas que inventándole sufijos a Palermo, que no deja avanzar sobre el resto de la ciudad. Sin embargo, Buenos Aires es mucho más que eso, aunque nosotros tratamos de abreviarla en un par de avenidas que hacen más comprensibles las guías de calles. Un cachito más tarde de las 10 de la mañana estábamos de vuelta en el estudio que habíamos dejado ocho horas antes. Con José nos cruzamos a comprar facturas para acompañar unos cortados mientras Claudio empezaba a armar “El lado claro”, uno de los temas que más chirimbolos tenía.
La gestación de “El lado claro” tiene una historia particular. Resulta que a medida que Pablito transformaba y/o descartaba los temas que iban saliendo, Huevo y yo estábamos cada vez más desorientados a la hora de componer. “Ya no sé qué hacer, siento que todo lo que hago está mal”, me confesó, palabras más o menos, una vez Huevo, cuando el disco estaba tomando un rumbo que no terminábamos de entender. Ni siquiera recuerdo cuál fue mi respuesta ese día, pero de alguna manera yo también me sentía como él y, para peor, era una obviedad que el disco no tenía todavía todos los temas que se merecía. En eso Pablo estaba de acuerdo y cuando le propusimos hacer algo de reggae dijo: “Está bien, y vean si sale también algo medio folclórico”, le agregó, en una elíptica alusión a “Volviendo a casa solo”, nuestra pseudochacarera de “Esperando que caiga la pelota”.
Un día, más hermético que de costumbre, cayó Huevo con “El lado claro”, lo que en principio era un engendro entre un bolero y un reggae que contenía en el medio una parte en Fa sostenido menor en la que Huevo quería un dub, aunque parece que no lo sabía. Nos hacía rapear una extraña estrofa a mí y al Teto y --típico de él-- no explicaba lo que quería sino que gruñía ante nuestra incapacidad de hacer lo que él había pensado. “No es así”, era toda la consigna. A esa altura del proceso del disco, a mí ya no me importaba mucho hacer algo mal o desistir, y en lugar de caer en la costumbre de enojarme ante el rechazo opté por relajarme cuando el rap --o lo que fuere-- quedó en manos del Teto.
Sin embargo, ahí no terminaba todo: el tema se fue puliendo en la sala y acordamos que el bombo marcara negras. Una vez sonando, el tema se fue puliendo en su estructura hasta que llegamos a aquel ensayo cumbre en Buenos Aires y se lo mostramos a Pablito. Recuerdo como un gol el momento en que, justo cuando nos estaba por decir que había una parte que sobraba, le ganamos de mano: “Esto sobra”, le dijimos, convencidos ante la duda. Y para él también fue un gol: “Qué bueno… ya van entendiendo”, dijo sonriendo, para pasar rápidamente al siguiente tema. Estaba claro que ese partido no se ganaría con un solo gol.
A pesar del acierto en la estructura, la canción siguió ofreciendo aristas para ser descubierta más profundamente y siguió redondeándose cuando tiramos las bases en el El Abasto al Pasto, en diciembre de 2005. Fue en la primera jornada, a la que Pablito asistió en dos tandas. Habíamos arrancado con Bailen Giles y después metimos “El Lado Claro”. Pero cuando volvió Pablito no le convenció y quiso volver a grabarla. La batería tenía tantos pases, breaks y fills que se trababa cada dos versos. “Gruviala, Vini, gruviala”, le decía al Largo, al que una vez los pibes de Arbol bautizaron como Vinie Colaiuta quién sabe por qué. Mariano lo miraba aterrorizado desde la batería y seguimos haciendo tomas hasta que finalmente entendió cuál era “el barrio” al que Pablo lo quería llevar. “No tenés que tocar el tema, lo tenés que bailar”, dijo en un momento, la canción apareció, y con ella una de las frases más célebres de toda esta historia: “Ya está, quedó buenísima. Ahora hagamos una más.
Con esas bases, la creación del tema estaba casi liquidada, pero no. Todavía podía seguir creciendo. Por ejemplo, el arreglo de voces para la coda fue resuelto mucho mejor, a partir de algunas indicaciones de Pablo y otros afortunados errores nuestros. Además Naki había conseguido para grabar un acordeón con unos graves que no podían ser. Sólo faltaba Dani, el elegido para que cantara (o rapeara) aquello que Huevo no había podido obtener del Teto y yo.
En rigor, la palabra dub en el tema la introdujo Dani. Todavía no sé si es exactamente eso lo que quería Huevo, pero quedó bien. Dani, el cerebro de Los Sucesores de la Bestia, es el accionista mayoritario de 20 segundos de “El lado claro”. Le dimos las pistas para que hiciera “la parte rapeada” que el transformó en dub, pero además lo adornó con coro de cuatro voces souleras, una línea de melódica y vocoder.
“Qué hacemos con todo esto” se habrá preguntado Claudio a la hora de mezclarlo, y acordamos sacarle las líneas de coros más graves, porque chocaban con una línea del acordeón que no convenía molestar. Pasaditas las dos de la tarde, “El lado claro” estaba casi listo y todos sentíamos que el almuerzo era lo mejor que podíamos hacer. Esta vez encaré una ensalada y, como no podía ser de otra manera, sonaba perfectamente.

Nos vamos

Hay que estar 15 años en una banda para entender que la semana del 26 al 29 de octubre de 2006 era clave. El desafío que se había planteado era ir a mezclar el disco, con todo lo que implica desde lo económico hasta el operativo que había que montar. Resulta que habíamos conseguido, para el 29, esa bendita fecha en el Encuentro de Jóvenes que implicaba la posibilidad de hacer un show con mucho público y un buen cachet. La idea original, de dejar al Teto mezclando y hacer el show sin él, duró apenas unos temas de un ensayo en el que faltó y terminamos de acordar que el Teto era imprescindible en el escenario. Lisandro propuso entonces quedarse él en Buenos Aires y que lo reemplazara Bruno en el show. Teníamos dos semanas para ensayar con Bruno, que ya lo había reemplazado a principios de año en un bar de Sastre. En los papeles, estaba todo cocinado para que pudiéramos hacer las dos cosas, sólo restaba concretar la historia. Había que adaptar la lista de temas a los que pudiera sacar Bruno (se aprendió por lo menos 15 temas), había que viajar el jueves a la noche para poder dormir algo antes de encarar el show. No era tan difícil, siempre y cuando no ocurriera nada en la autopista de regreso a Rosario.
Pero antes de eso, a mí y al Teto nos quedaban un par de horas en Panda. En nuestra mesa redonda del bar de la esquina pintó un desafío: Claudio se mostraba confiado en meterle pata al laburo y le dije que había un tema para que mezclara en una hora. “No tiene tacho, no tiene coros, es fácil”, le dije respecto de “Nolvides” y él, con su tranquilidad habitual, aceptó el desafío que, por supuesto, terminó ganando más allá de que la mezcla le llevó bastante más de una hora. “¿Qué te parece si en este tema le damos más predominio al violín, como para cambiar un poco el color de lo que venimos haciendo?”, me preguntó cuando ya tenía las bases ajustadas. “Me parece perfecto”, le dije, y seguí con mi tarea de sacar fotos a los que se dormían y charlar con José para ponernos al día.
Hubo una razón para que el Teto esté ahora durmiendo profundamente mientras Claudio mezcla “Nolvides”. Mientras, hablo con José acerca de la letra de la canción, que me parece tan linda como por momentos pedorra. Es que, en primer lugar, el tema baja mucha línea, es casi imperativo más allá de lo que simpático de la música. Hay frases que tienen que ver más con mi estilo chabacano a la hora de escribir, como “te olvidaste de sacar la basura antes de las ocho” pero también otras que orillan esa cuestión de moralina ni siquiera poética en la que aborrezco caer a veces. “Pero queda bien con la melodía”, le digo a José, que me da la razón porque me conoce, me quiere y también porque está fascinado con lo que está sonando.
El Teto duerme profundamente cuando Claudio se da vuelta en su silla giratoria y dice, después de escuchar cómo queda la flauta en el estribillo: “Esto lo sacamos”. Momento clave de una semana cumbre: “Teto, vamos a sacar tu flauta”, le digo tratando de despertarlo pero tratando cuidadosamente de que no se despierte. Y así como 15 días antes habíamos celebrado en vivo “el funeral del violín de Maxi” en el recital de la Plaza Cívica de Rosario, cuando un ruido infernal de cables nos obligó a prescindir de ese instrumento en dos temas hasta que se arregló –no del todo— esa situación, es ahora el momento de presencia el funeral de la flauta del Teto en “Nolvides”.
Es difícil advertir cómo avanza furiosamente el tiempo mientras uno tiene la cabeza encerrada en un loop de poco más de dos minutos. Y no es ahora momento de pensar cuánto trabajamos el arreglo de flauta del Teto, con un ataque tipo Pogues en el arranque del estribillo, y cuánto nos costó grabarla en Blue Room porque no quedaba. Y el pulgar para abajo que le dio Palmo cuando liquidamos la edición del disco en su estudio. Ahí estaba, como un simple archivito que desaparecería de esta historia presionando delete, más allá de que Claudio se apiada y dice, acerca de un trino que hace la flauta en el medio del riff: “Esto puede quedar”.
Cuando el Teto se despierta, Claudio está mezclando “Oficina divertida”, un ridículo tema punk. Dentro de un par de horas estaremos en la autopista rumbo a Rosario, con muchas cosas para contarle a los chicos mañana a la tarde, antes y después del show en el Encuentro de Jóvenes. El viaje será relativamente corto, rápido, excitado, con mucha charla y mate. El show en la Rural será muy divertido, pero cansador, después de varias horas bajo el sol. Vamos a estar casi on line con Lisandro para ver cómo andan las cosas en la mezcla y también vamos a disfrutar que Gustavo esté, aunque sea abajo del escenario, para escuchar a la que de alguna manera sigue siendo su banda. A partir del sábado cada uno tendrá una copia del disco para escuchar y ver qué retoques hay que hacerle. Y el Teto, tratando de disimular la desilusión, corroborará algo que estaba en sus cálculos, mientras suene el estribillo de “Nolvides”: “Che, la flauta al final no quedó, ¿no?”.


NOLVIDES

Te olvidaste de vos.
Te olvidaste de nosotros.
Te olvidaste sacar la basura
antes de las ocho.
Mil veces te olvidaste
de pasar a saludar.
Te olvidaste de anotar
y te olvidaste de todo lo que no anotaste.

Te olvidaste de dar,
te olvidaste de pedir,
te olvidaste de sentir el deseo de nunca olvidar.
Y ahora que viniste te olvidaste de decir
quién carajo sos:
te olvidaste de que nadie se acuerda de vos.

Y no llorés más
la memoria se debe elegir
y cuidarla después
sentirla
como sentís cuando al respirar
no dejás de soñar
con tratrar de vivir en un mundo mejor.

Te olvidaste del sol,
te olvidaste del ozono,
te olvidaste de secarte el culo después de lavarte.
Tu vida se paspó como te paspaste vos
y no te olvides de pensar
que si vos no pensás alguien lo hace por vos

Te olvidaste de querer,
Te olvidaste de creer.
Olvidaste querer creer que nadie te va a olvidar

Y no llorés más
la memoria se debe elegir
y cuidarla después
sentirla
como sentís que al respirar
no dejás de soñar
con tratar de vivir en un mundo mejor
Pensá, que si no pensás alguien lo hace por vos.
La memoria se debe
elegir como elegís cuando al respirar
no dejar de soñar con tratar de vivir en un mundo mejor.